Más de 100 personas en Israel resultaron heridas tras un nuevo ataque con misiles desde Irán, con varios proyectiles impactando en ciudades del sur, incluida la zona cercana a la instalación nuclear Dimona.

Los ataques ocurrieron después de que la instalación nuclear Natanz de Irán resultara dañada por la coalición Estados Unidos – Israel.

En la ciudad de Arad, al menos 88 personas resultaron heridas, incluyendo niños. Numerosos edificios sufrieron daños graves, con aproximadamente 10 casos en estado crítico.

En Dimona, sede del Centro de Investigación Nuclear del Negev, 59 personas resultaron heridas. Entre ellas se encuentra un niño de 10 años en estado grave.

Los equipos de rescate describieron la escena como un lugar con un gran número de heridos que necesitaban asistencia simultáneamente.

Los misiles que cayeron cerca de la instalación nuclear aumentaron la preocupación por el nivel de peligrosidad del ataque.

El ejército israelí confirmó que el sistema de defensa aérea funcionó pero no logró interceptar al menos un misil.

Un portavoz militar indicó que no se trató de un arma nueva y que se está investigando la causa del fallo en la interceptación.

El primer ministro de Israel declaró que continuará la campaña militar y envió condolencias a las víctimas.

El Ministerio de Educación de Israel anunció la suspensión total de las clases presenciales tras el ataque.

Horas antes, las fuerzas de Hezbollah también hirieron a al menos 19 personas en el norte de Israel.

Una guardería en la ciudad de Rishon Lezion resultó dañada por misiles de racimo durante el ataque.

La situación de seguridad regional continúa escalando tras los ataques recíprocos entre ambas partes.

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