El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra más de 30 individuos, entidades y embarcaciones vinculadas a la venta ilegal de petróleo iraní. Esta medida busca asfixiar el financiamiento de la red conocida como la “flota fantasma” y los programas de desarrollo de misiles balísticos del régimen de Teherán.

Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) el 25 de febrero, al menos 12 petroleros han sido incluidos en la lista negra por transportar millones de barriles de crudo de forma ilegal. El Tesoro afirmó que los ingresos petroleros desempeñan un papel crucial en la financiación de actividades de represión interna y el apoyo a grupos delegados en la región.

Restricción del suministro de componentes militares y tecnología

La lista de sanciones también incluye a proveedores de precursores y maquinaria sensible para el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y el Ministerio de Defensa de Irán. Estas unidades están acusadas de suministrar equipos esenciales para que Teherán mantenga y desarrolle sus programas de armas nucleares y convencionales.

El Secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró que Irán está aprovechando el sistema financiero global para el lavado de dinero y la adquisición de componentes militares. Subrayó que la administración del presidente Trump continuará con su estrategia de presión máxima dirigida a las capacidades armamentísticas y al apoyo de grupos armados por parte de este país.

“Estamos comprometidos a utilizar todas las herramientas financieras para evitar que Irán explote el sistema económico internacional para financiar programas de armas peligrosos que desestabilizan la región”.

Esta nueva medida marca un paso más agresivo en la campaña de asfixia financiera contra Irán, en un contexto de crecientes tensiones bilaterales. La expansión de la lista de sanciones demuestra la determinación de Estados Unidos para bloquear los recursos que permiten a Irán mantener su influencia militar en el escenario internacional.